Albentia Systems, con una trayectoria de más de 20 años, es una empresa española especializada en el diseño y fabricación de sistemas de banda ancha inalámbrica para operadores de telecomunicaciones. A través de una apuesta firme por la I+D, impulsa el desarrollo de soluciones basadas en su tecnología aerDOCSIS, una arquitectura que permite construir redes inalámbricas de alta capacidad, escalables y eficientes, tanto para acceso como para transporte.
Hablamos con Daniel Simó Miller, Gerente de Cuentas de la compañía, para conocer más detalles sobre su propuesta de valor:
Desde su fundación en 2004, ¿cuáles han sido los principales hitos que han marcado la evolución de la compañía?
Desde que fundamos Albentia Systems en 2004, nuestro objetivo ha sido ofrecer soluciones inalámbricas profesionales y de alta calidad para operadores. Entre los hitos que más han marcado nuestra evolución destacan la fabricación de nuestros primeros repetidores 802.16 en 2008, la expansión internacional a partir de 2011 y, especialmente, el desarrollo de nuestra tecnología aerDOCSIS en 2015, que nos permite construir redes de alta capacidad, escalables y eficientes. Entre 2016 y 2019 lanzamos estaciones base y terminales capaces de ofrecer velocidades de hasta 280 Mbps, consolidando nuestra posición en el sector. Hoy estamos presentes en más de 30 países, ofreciendo soluciones tanto para operadores como para aplicaciones industriales y profesionales.
Albentia está especializada en el diseño y fabricación de sistemas de banda ancha inalámbrica. ¿Qué características diferencian a vuestros productos frente a otras alternativas del mercado?
Lo que nos diferencia es, sobre todo, nuestra tecnología propia, aerDOCSIS, que nos permite trabajar de forma más eficiente y con mayor estabilidad que las tecnologías convencionales, algo clave en entornos
complicados. Nuestro principal punto fuerte es el I+D+i, que es la base de la compañía. No solo nos diferencia a nivel tecnológico, sino también en la forma en la que acompañamos al cliente, tanto en lo técnico como en el trato cercano. Además, fabricamos en España, lo que nos permite tener un control muy directo sobre la calidad en todo el proceso. Trabajamos de forma transparente, sin exagerar prestaciones, y ofreciendo siempre un soporte cercano. Al final, todo esto se traduce en soluciones que funcionan bien en el día a día y en relaciones de largo plazo con nuestros clientes.
Calidad, transparencia y compromiso con la satisfacción del cliente forman parte de vuestro ADN. ¿Cómo se traducen estos pilares en el día a día?
Estos valores los aplicamos en cada proyecto. La calidad se asegura mediante un diseño sólido y pruebas exhaustivas de nuestros equipos. La transparencia significa que comunicamos de forma clara lo que nuestras soluciones pueden ofrecer, sin sorpresas. Y el compromiso con el cliente se traduce en soporte técnico cercano, formación continua y asesoría personalizada, garantizando que nuestros clientes puedan desplegar redes eficientes, confiables y adaptadas a sus necesidades reales.
¿Qué papel juega el I+D en vuestra estrategia?
Como comentaba antes, el I+D+i es el corazón de nuestra estrategia. Hacemos especial énfasis en la “i” porque no solo desarrollamos tecnología, sino que buscamos mejorarla de forma constante y llevarla un
paso más allá. Gracias a esto hemos podido crear soluciones propias como aerDOCSIS y mantenernos al día a nivel tecnológico. También nos permite adaptar nuestros sistemas a entornos complejos, donde hay alta demanda de capacidad y calidad de servicio, y adelantarnos a lo que necesitan operadores locales, proyectos de Smart Cities o soluciones IoT. Sin este enfoque, sería muy difícil ofrecer productos que funcionen bien de forma consistente en términos de eficiencia, escalabilidad y fiabilidad.
¿Qué puede aportar Albentia en el área de aplicaciones industriales, Smart Cities e Internet de las Cosas (IoT)?
Nuestra tecnología permite ofrecer conectividad fiable y escalable en entornos urbanos e industriales. Esto se traduce en soluciones como videovigilancia de alta calidad, control de tráfico, gestión de sensores IoT, telemetría o automatización industrial. Gracias a ello, es posible desplegar redes inteligentes con garantías de servicio, facilitando el desarrollo de Smart Cities y entornos conectados más eficientes, seguros y sostenibles. Además, hace un par de años abrimos una línea de diseño para terceros centrada precisamente en estas áreas, que está siendo muy exitosa. Esto nos permite no solo participar en este tipo de proyectos con nuestra propia tecnología, sino también contribuir al desarrollo del ecosistema, ayudando a otras empresas a llevar sus productos al mercado y apoyando la dinamización del sector en España. En paralelo, el desarrollo de nuestra tecnología aerDOCSIS sigue siendo nuestro foco principal. Estamos muy activos en la mejora continua de la plataforma, evolucionando los productos ya existentes y desarrollando nuevos productos.
¿Cuál es la última novedad de Albentia?
Me gusta esta pregunta porque estamos en un momento interesante. Ahora mismo estamos en la fase final de diseño de nuevos enlaces inalámbricos de alta capacidad, pensados para complementar nuestras soluciones desde el punto de vista del transporte de red. Esto nos permite cerrar el círculo y ofrecer proyectos completos con nuestra propia tecnología, sin depender de terceros a partir de ciertos niveles de capacidad. Por otro lado, en el ámbito del IoT, donde las necesidades son diferentes, hemos trabajado en la dirección opuesta: en lugar de escalar capacidad, la hemos ajustado para hacerla más eficiente en coste. Hemos lanzado nuevas estaciones base más compactas, pensadas para aplicaciones que no requieren tanto ancho de banda. En concreto, ya disponemos de estaciones base de 2 y 6 portadoras a precios muy competitivos, lo que permite tener mucha más flexibilidad y granularidad a la hora de abordar proyectos.
Desde vuestra perspectiva, ¿cómo ha evolucionado el sector de las telecomunicaciones en España desde 2004?
Desde 2004, el sector de las telecomunicaciones en España ha cambiado completamente. Desde el punto de vista del operador, hemos visto un crecimiento enorme, pasando por distintas fases que han supuesto retos continuos tanto para ellos como para nosotros, que llevamos más de dos décadas acompañándoles. Al principio, el mercado era muy local y bastante limitado, con soluciones cableadas o inalámbricas muy básicas. Luego llegó una etapa clave: la expansión de la conectividad en el mundo rural, donde prácticamente cualquier solución era válida porque la alternativa, en muchos casos, era no tener conexión. A partir de ahí, el sector ha evolucionado muy rápido. Primero creció la demanda de capacidad, y ahora el foco está mucho más en la calidad del servicio. Ya no basta con dar velocidad; los usuarios exigen estabilidad, latencias controladas y un comportamiento consistente de la red. Es precisamente en esta fase donde nuestro papel cobra más importancia. Nuestra tecnología permite a los operadores ofrecer ese salto en calidad, no tanto basado en capacidad bruta —que hace tiempo dejó de ser un factor diferencial—, sino en redes más estables, con mejores parámetros y capaces de mantener un nivel de servicio exigente incluso en entornos complicados. Y ahí seguimos, acompañando a los operadores en esa evolución, adaptándonos a cada etapa y ayudándoles a dar el siguiente paso.
¿Cómo veis el actual papel del operador local y de qué manera puede Albentia contribuir a reforzar su competitividad?
Los operadores locales siguen teniendo un papel clave, especialmente en zonas donde los grandes operadores no llegan o no tienen el mismo nivel de capilaridad. Pero ahora mismo están en un momento en el que toca dar
un paso más. Después de la etapa de expansión de cobertura, el reto ya no es solo llegar, sino ofrecer un servicio de mayor calidad. Eso implica renovar redes, mejorar infraestructuras y seguir invirtiendo en el negocio que les ha traído hasta aquí, sin descuidarlo. Al mismo tiempo, también vemos una oportunidad clara en diversificar. Cada vez hay más demanda de soluciones diferenciales para empresas: entornos con múltiples líneas VoIP, necesidades de conectividad dentro de instalaciones, sistemas de videovigilancia o redes privadas donde la calidad y la estabilidad son críticas. Son escenarios donde las tecnologías convencionales no siempre responden bien y donde hay margen real para aportar valor. Ahí es donde creemos que podemos contribuir. No solo con tecnología, sino acompañando al operador en esa evolución, ayudándole a mejorar lo que ya tiene y a abrir nuevas líneas de negocio con soluciones más robustas y fiables. Nosotros, en nuestro ámbito, llevamos más de 20 años haciendo precisamente eso: reinventándonos muchas veces, pero manteniendo siempre la esencia de lo que hacemos, sin dar grandes bandazos y proporcionando a nuestros socios estabilidad y continuidad en un entorno cada vez más cambiante. Trabajamos con prácticamente todos los actores del sector y vemos que aquellos que están haciendo este esfuerzo de adaptación —que no es puntual, sino continuo— están obteniendo resultados. Sin excepciones.



