Aotec pide que se obligue a se obliga a que los operadores incluyan a los OMV en la negociación con los fabricantes para garantizar el funcionamiento del VoLTE

apagado 2g y 3G en telecomunicaciones móviles

Aotec pide que se obligue a se obliga a que los operadores incluyan a los OMV en la negociación con los fabricantes para garantizar el funcionamiento del VoLTE

Los operadores locales han solicitado esta medida a Europa ante la retirada progresiva de las redes 2G y 3G con el fin de que en la España rural no aparezcan problemas de conectividad móvil, ya de por sí escasa en muchas zonas

La Asociación Nacional de Operadores Locales de Telecomunicaciones, Aotec, ha presentado sus aportaciones a la consulta pública abierta por el El Organismo de Reguladores Europeos de las Comunicaciones Electrónicas (Berec en sus siglas en inglés y Orece en español) sobre los problemas que puede generar la retirada de las comunicaciones móviles 2G y 3G.

Desde Aotec se considera que para evitar problemas con la conectividad VoLTE y garantizar que todos los dispositivos móviles funcionen con la independencia de la red de la que se trate y del proveedor móvil, se debe implicar a los OMV en la negociación con las empresas fabricantes de smartphones y otros dispositivos móviles.

A juicio de los operadores alternativos, sólo habría dos soluciones para evitar que el cierre progresivo de las redes 2G y 3G afecte tanto a los OMV como a sus clientes, o bien obligar a los grandes fabricantes de teléfonos móviles a garantizar la configuración de los teléfonos de los OMV, o o bien que los operadores anfitriones deban incluir a los OMV en las negociaciones con los fabricantes de equipos a la hora de garantizar el correcto funcionamiento de los dispositivos VoLTE en todos los casos. Desde Aotec esta segunda sería la fórmula más adecuada para que ciudadanía y empresas no se vieran afectadas por la desaparición de las redes 2G y 3G, que hasta ahora han soportado las comunicaciones por voz.

Texto completo de la respuesta a la consulta planteadas en el capítulo 3.3 del informe Berec “sobre prácticas y retos de la retirada progresiva de la 2G y la 3G”.

Este informe ha sido elaborado por la asociación española Aotec, que representa a todos los operadores locales de telecomunicaciones.

Como se muestra en el capítulo 2 del informe, los OMV, operadores móviles virtuales, pueden experimentar más problemas y dificultades a la hora de proponer alineaciones de perfiles VoLTE y VoNR preferidas en los estándares, y de implementarlas, en comparación con los grandes operadores de redes móviles. Los ORM también pueden tener un mayor poder de negociación con los grandes fabricantes de teléfonos inteligentes sobre la configuración por defecto de los terminales.

En consecuencia, el Berec considera que los revendedores y los MVNO (y los ORM más pequeños) no deben ser discriminados en relación con el establecimiento y la aplicación de alineaciones de perfiles en las normas para VoLTE, VoWiFi y VoNR. Por lo tanto, el Berec hace hincapié en que los proveedores de dispositivos y los operadores de redes (y los organismos de normalización) deben garantizar que dicha cooperación se ajuste a los principios de competencia no discriminatoria.

En consecuencia, el ORECE considera que los revendedores y los MVNO (y los MNO más pequeños) no deben ser discriminados en relación con el establecimiento y la aplicación de alineaciones de perfiles en las normas para VoLTE, VoWiFi y VoNR. Por lo tanto, el Berec subraya que los proveedores de dispositivos y los operadores de redes (y los organismos de normalización) deben garantizar que dicha cooperación se ajuste a los principios de competencia no discriminatoria.

En cuanto a esta afirmación, estamos de acuerdo en que los fabricantes de equipos terminales tienen un papel importante en el apoyo a VoLTE. Los dispositivos móviles deben cumplir ciertos requisitos técnicos para poder utilizar el servicio VoLTE.

Estos requisitos incluyen la compatibilidad con el protocolo de comunicación utilizado (IMS), así como con las radiofrecuencias utilizadas por la red. Sin embargo, aunque se den estas circunstancias en los equipos, es posible que un mismo dispositivo compatible con VoLTE solo funcione con algunos operadores de comunicaciones móviles y no con otros, debido a la configuración de red específica requerida para cada operador. Los fabricantes de dispositivos deben asegurarse de que cumplen los requisitos de cada operador para que sus dispositivos funcionen en sus respectivas redes. Esto puede incluir configuraciones específicas de software y hardware, así como la certificación del dispositivo. Si un dispositivo no cumple estos requisitos, no funcionará con ese operador concreto.

En cuanto al software, los fabricantes de dispositivos deben asegurarse de que cumplen las especificaciones y requisitos de cada operador de comunicaciones móviles. Esto puede incluir ajustes específicos como la configuración APN (Access Point Name), que son los ajustes de red necesarios para conectarse a la red del operador. Los operadores suelen tener diferentes configuraciones de APN y los fabricantes tienen que asegurarse de que sus dispositivos están configurados correctamente para cada uno de ellos.

Pues bien, los fabricantes con una cuota de mercado importante (como Apple o Samsung) negocian estas configuraciones con los operadores. Los fabricantes lo hacen a cambio de que los operadores publiciten y vendan un número significativo de sus terminales.

En la práctica, esta circunstancia hace que sólo los grandes operadores, concretamente los operadores de red, puedan acceder a estos beneficios de los fabricantes de equipos. Ningún OMV del mundo (ni grande ni pequeño) ha conseguido resolver el problema de estos fabricantes. Esta circunstancia está poniendo contra las cuerdas a los OMV, independientemente del operador que los acoja. Estos dos fabricantes ni siquiera llegan a hacer propuestas económicas concretas a los OMV para resolver la cuestión.

La desaparición de la red 3G no impide teóricamente la prestación del servicio de voz, ya que si no hay 3G, LTE puede funcionar en 2G. Sin embargo, la cobertura y capacidad de la red móvil 2G es inferior a la 3G. Esta circunstancia afecta gravemente al mercado 15, ya que los OMV ven como no pueden prestar sus servicios de voz siempre y en todas partes y lógicamente pierden clientes insatisfechos.

Sólo hay dos soluciones para evitar que el cierre progresivo de las redes 2G y 3G afecte tanto a los OMV como a sus clientes:

a) o bien se obliga a los grandes fabricantes de teléfonos móviles a garantizar la configuración de los teléfonos de los OMV,

b) o bien se obliga a los operadores anfitriones a incluir a los OMV en las negociaciones con los fabricantes de equipos a la hora de garantizar el correcto funcionamiento de los dispositivos VoLTE en todos los casos.

Desde AOTEC creemos que la solución más efectiva es la segunda. Es decir, involucrar al operador anfitrión.